Barcelona·Cambiar ciudad
Edificios del Eixample, Barcelona

Vivir en el Fort Pienc, Barcelona

El rincón noreste del Eixample, alrededor del Auditori y la Estació del Nord. Residencial, bien conectado, sin turistas.

Historia e identidad

El Fort Pienc debe su nombre a una vieja fortaleza militar decimonónica que dominaba la zona. Cuando el Eixample de Cerdà empezó a tragarse los terrenos del norte, el fuerte fue desmantelado y en su lugar nacieron las manzanas regulares que todavía hoy dan carácter al barrio. Durante buena parte del siglo XX el Fort Pienc se mantuvo como una zona algo marginal, aplastada entre el Eixample burgués y los barrios industriales del Clot y Sant Martí.

En los últimos veinte años la fisonomía ha cambiado gracias a varias intervenciones importantes: el Auditori de Rafael Moneo, el Teatre Nacional, la Estació del Nord transformada en la principal terminal de autobuses de la ciudad, la renovación de la Plaça Fort Pienc con su mercado municipal y la biblioteca pública. Se han convertido en los puntos de gravedad del barrio y han traído un público nuevo — estudiantes, trabajadores de la cultura, familias que buscaban un Eixample más asequible.

Qué esperar

El Fort Pienc es uno de los barrios más tranquilos del Eixample. Calles anchas con árboles, edificios modernistas mezclados con bloques de los años cincuenta y sesenta, poco ruido turístico. Los alquileres están en la media de la ciudad — no son baratos, pero sí sensiblemente más bajos que la Dreta del Eixample o Gràcia. La población es mixta: barceloneses de toda la vida, profesionales que trabajan en el centro, estudiantes de la UPC, una pequeña comunidad china con varios comercios y restaurantes alrededor de la Plaça Fort Pienc.

El estilo de vida es de barrio residencial que funciona. La gente hace la compra en el mercado, lleva a los niños al parque, toma el café en los mismos bares de hace veinte años. No es un barrio que busque la atención.

Transporte

Tres paradas de metro cubren los bordes del barri: Marina (L1) al este, Arc de Triomf (L1) al sur, Tetuan (L2) y Monumental (L2) al oeste. Arc de Triomf es también estación de Rodalies (trenes regionales) y nodo para el aeropuerto vía R2. La Estació del Nord es la terminal de autobuses de largo recorrido para destinos nacionales e internacionales. A pie a Plaça Catalunya en 15 minutos, a la Sagrada Família en 10.

Qué hacer en el barrio

El Mercat del Fort Pienc es el centro del día a día: producto fresco, mostradores de tapas, gente del barrio. Al lado, la biblioteca pública y el polideportivo municipal forman un complejo cívico muy usado. El Auditori acoge la temporada sinfónica de la OBC y conciertos de música contemporánea; el Teatre Nacional ofrece programación catalana e internacional. El Parc de l'Estació del Nord, sobre la propia estación de autobuses, es uno de los parques más infravalorados de la ciudad — grandes praderas, las esculturas de Beverly Pepper, sitio para correr. Para comer, la zona de Carrer Sicília concentra bistrós, restaurantes chinos (Wukong y otros), tapas tradicionales. El Arc de Triomf con su paseo arbolado está en el borde del barri.

Para quién es ideal

Para quien quiere vivir en el Eixample sin pagar los precios de la Dreta y sin el ruido turístico de la Sagrada Família. Funciona bien para estudiantes, jóvenes profesionales, parejas que trabajan en el centro. Buena elección también para quien viaja a menudo — la Estació del Nord y la parada de Rodalies son cómodas. Menos indicado para quien busca movida o un barrio de moda: el Fort Pienc es voluntariamente discreto.

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